Dreams
February 22nd, 2012Mientras esquivaba dormido los llamados a despertarme, tuve un sueño muy simple pero evidente. Es cortito, sencillo y no requiero ninguna ayuda para interpretarlo.
Resulta ser que estaba en un avión comercial medio peculiar, en un día de lluvia intensa, partiendo de viaje hacia un lugar que no tengo ni idea donde quedaba. Es más, tampoco tengo idea cual era el aeropuerto de origen, pero estoy seguro que no era Ezeiza, porque estaba muy cerca al mar.
El avión despega, empieza a tambalearse, se apagan los motores. Veo la tormenta por la ventanilla, veo el mar acercándose, los pilotos intentando encender algún motor sin mucho éxito, hasta que logran prender uno que demasiado no ayuda ni alcanza para remontar lo que parece inevitable. En ese momento, por algún motivo no aparente en el sueño, me levanto de mi asiento y me dirijo como puedo hacia atrás un par de filas y me siento en otro lugar, de manera completamente normal y natural. En ningún momento me llamó la atención que mi mamá estuviese sentado al lado de dicho asiento, ni la breve conversación vana que tuvimos respecto a la situación del momento. No era otra persona con el cuerpo de ella u ella en otro cuerpo, era simplemente ella y mismo en el sueño la reconocí como tal. El avión se estrelló, nomás, después de un par de amagues. De lleno al agua, al caos, la ruina e inmediatamente al despertar.
Caí desde las alturas a toda velocidad, de manera muy violenta al mar, sentado en un avión justo al lado de mi madre.
Mis problemitas están creciendo tan rápido que ya estoy pensando a que colegio voy a mandarlos a hacer el secundario.
Speaking of dead words
February 22nd, 2012With bony hands I hold my partner,
on soulless feet we cross the floor,
the music stops as if to answer,
an empty knocking at the door.
It seems his skin is sweet as mango,
when last I held him to my breath.
But now we dance this grim fandango,
and will four years before we rest.
Del éxtasis a la agonía
February 17th, 2012…me mataron las palabras.
Howard Roark
January 8th, 2012Me encuentro en la ciudad del mundo. Tal vez por casualidad, o quien sabe sea cosa del destino, estoy en el último tramo de The Fountainhead, el segundo libro que leo de Ayn Rand. En cada esquina, desde cada ventana, veo la batalla liberada entre Howard Roark y Toohey. Es realmente sorprendente. Mirando con cierto detalle y haciendo un poquito de investigación, es posible darse cuenta incluso a que edificios hacen referencia sus pares ficticios. Desde ese punto de vista, New York es una ciudad increíble y mágica. Es aquella ciudad que muestra el progreso y el declive humano, con sus grandes torres art decó al lado de clásicos edificios con detalles dóricos y corintios.
Es, además, hogar del simbólico Atlas que sostiene en sus hombros un mundo hueco. Pero eso mejor lo dejo para otro momento.
Circle of Life
December 31st, 2011Se repite.

It's time.
December 23rd, 2011Como todos los años, ha llegado la época en la cual me embarco en un viaje de épicas dimensiones hasta el fin del universo y más allá, o en este caso, México-Japón.
Pasaré las fiestas con gente querida y después viajaré hasta el otro extremo del mundo, para recorrer con mi mejor amigo, como es habitual, las tierras niponas.
Este año no pensé en mis promesas de fin de año todavía y dado que en principio no me llevaré la laptop (porque planeo comprar otra allá) entonces tal vez las publique levemente más tarde.
Les deseo a todos unas felices fiestas y espero que el verdadero comienzo del año al llegar al país en Febrero, nos espere con muchas sorpresas felices.
Deep thoughts
December 17th, 2011Volvía de la facultad en piloto automático cuando de repente caí en la cuenta de que me había pasado y había ido a mi casa, cuando en realidad quería ir a lo de mi padre. No fue un error muy terrible y fueron la causa de dos epifanías interesantes.
A unas poquísimas cuadras de mi casa tengo una de las pizzerias mas clásicas de Buenos Aires. Es un local bien de barrio, situado en el corazón de Belgrano pero sin ninguna pretensión. A simple vista, parece haberse quedado unos 20 o 30 años atrás en el tiempo. La pizza es buena. Nada de las pizzas modernas que hay dando vueltas, no: Burgio solo tiene las variedades más clásicas pero los años claramente le han enseñado un par de cosas. Desde hace ya unas semanas tomé la costumbre de cada tanto pasar a la vuelta y comerme una pizza de dorapa en la barra, con una rica cocucha o un vasito clásico de delicioso Moscato. Hasta la botella de Coca es peculiar. De vidrio, en un tamaño que pensé no existía más y muy muy rica. Aposté con un amigo que el sabor no era el mismo que el de la botellita de vidrio de 250ml clásica de kiosco y lo comprobamos despejando toda duda.
En esos momentos que comparto con señores mucho mayores que yo en la barra, ni muy cómodo ni muy incomodo, encuentro que se me ocurren las mejores ideas y se me aclara la mente. Un viejo amigo con el cual hoy desafortunadamente no mantengo relación debido a un error estúpido que cometí en su momento me había dicho, muy iluminado para la corta edad que teníamos en aquel momento, que todos teníamos un lugar especial. Especial no en el sentido de querido, amado, acogedor o preferido, sino un lugar en el cual la cabeza nos revelaba sus más interesantes pensamientos y ocurrencias. En su caso, eso ocurría en la ducha. En mi caso, es la pizza de dorapa de Burgio.
Al salir de la pizzería, caminé las cuadras que me separan de la casa de mi viejo por Cabildo y tuve mi segunda epifanía mirando hacia arriba. Lo que hoy es una gran avenida ancha comercial repleta de gente, hace un par de décadas (calculo unas seis o siete como mínimo) era una ancha calle residencial con opulentas casas. Hoy, detrás de los luminosos carteles se esconden las ruinas de aquel pasado glamoroso. Es más, si tengo que jugarmela, diría que comparando con el barrio que lo rodea, Cabildo seguramente poseía una gran arboleda solo comparable con la de Melián. No podré verla nuevamente de la misma manera.
Why we rule
December 12th, 2011’nuff said.
Bananas
December 6th, 2011Mi hermana me regaló, no recuerdo para que ocasión, un pijama. No es ni de invierno ni de verano, aunque si tuviese que quedamre con uno diría que es del primero, pero es muy livianito como para abrigar algo. La parte de arriba no dice nada, bastante insulsa Los pantalones, en cambio, son lo mejor del mundo. Extremadamente cómodos y livianos, cada vez que me los pongo me siento como un rey. Pocas cosas mejores que despertarse en pelotas decidido a pasarse todo el día en la casa sin apurarse para nada, ignorar el caos habitual del lugar y ponerse la parte de abajo del pijama mientras preparo el mejor café con leche de la historia. Momentos de placer absoluto.
A fuego lento
December 4th, 2011Hace tiempo que vengo trabajando en un cuento muy corto, pero al que le estoy poniendo particular énfasis al estilo, en busca de una más agradable lectura. Hoy lo terminaré y lo subiré. Me llevó trabajo reformar mi estilo y poner en práctica la economía de las palabras, pero creo que el resultado es bueno. Tal vez con menos lujos, muchísimos menos, pero de mejor calidad.