Ha vuelto
February 6th, 2012…ese dolor de panza visceral que no lo cura nada, como si tuviese un bicho raro reptando por adentro. Ya casi me había olvidado como se sentía.
Grupo mínimo
February 5th, 2012La agrupación más pequeña de personas esta compuesta por dos individuos. Ese es el grupo mínimo.
En todo grupo mínimo hay, al menos, un secreto. Posiblemente no sea el único, pero siempre hay uno que es distinto a todos: el secreto fundamental. El secreto fundamental es aquel que, de ser descubierto por una o todas las partes del grupo mínimo, provoca daño irremediable en el grupo mínimo y termina, instantaneamente o a largo plazo, deshaciendolo.
Por esto, hay ciertas precauciones básicas que deben tenerse en cuenta a la hora de manejarse en grupo, si se desea que éste perdure en el tiempo lo más posible:
1) Como portador del secreto fundamental: guardarlo hasta la muerte y protegerlo de cualquier manera posible.
2) Como ignorante del secreto: no buscarlo, no dudar. Matar toda chispa de curiosidad. Sin duda, la parte más difícil, dada nuestra condición. En todo caso, habrá que evaluar si el conocimiento del secreto es de más importancia que la posible disolución del grupo. No es posible quedarse con ambas opciones, hay que elegir una.
3) Si, por razones inevitables que no tienen que ver con 1), una tercera persona que no pertenece al grupo mínimo está al tanto del secreto fundamental, dicha persona debe ser desterrada completamente de la existencia de los integrantes del grupo, con la mayor cantidad de vínculos que la unan al grupo eliminados. Los secretos son contagiosos y se pegan a cuanta gente les sea posible. Si una tercera persona sabe del secreto, el fin es prácticamente inevitable y tiene fecha.
En caso de que el secreto fundamental sea revelado, el resultado final es inevitable. Sin embargo, hay una serie de opciones en cuanto al camino que se toma para llegar a dicho resultado. La venganza es uno de ellos, generalmente rápida y efectiva, no deja lugar a dudas y no duele demasiado. El camino de la aceptación y la honestidad mutua es otro y si bien parece ser el más inocuo, generalmente deja rastros visibles que llevan a futuros conflictos. Por último y mi preferido, está el camino de la aceptación en silencio. No siempre es posible: solo uno de los integrantes debe saber que el secreto ya fue revelado, de lo contrario es muy difícil llevarlo a cabo. Cuando solo uno sabe, este guarda los contenidos de su secreto bien adentro de si mismo, los absorbe, los analiza, lo acepta y se queda en silencio, como si el secreto nunca hubiese sido revelado. Esto funciona porque al hacerlo, se genera una nueva suerte de secreto fundamental que cubre el hueco que dejó el anterior, dándole al grupo mínimo un poco más de vida. No es una técnica fácil y lleva consigo una carga importante de sufrimiento que el portador del nuevo secreto debe poder arrastrar. El nuevo secreto es mucho más debil que el original, por lo que esto no conseguirá mantener la relación indefectiblemente. La principal ventaja es, tal vez, que le enseña a vivir al que carga con la responsabilidad de haberse enterado, el verdadero valor de la ignorancia, alguna que otra lección sobre la culpa y lo inmuniza, de a poco, a los golpes futuros de los millones de grupos mínimos y sus secretos fundamentales.
Acabo de verlo
February 3rd, 2012Hice exactamente lo que hubiese hecho mi madre, y me estoy comportando exactamente como ella.
Me tranquiliza saber que el control está fuera de mi alcance.
Dejando las cosas en claro
February 3rd, 2012Quiero dejar las cosas en claro de antemano, porque lo necesito y porque más adelante quiero asegurarme de que yo sabía en que era en lo que me metía.
Al principio era todo color de rosas y después no. Lagrimas mediante, charlamos, ya sin la posibilidad de nada. Ahí pareció surgir algo agradable y me sentí bien. La cosa parecía progresar y si bien el golpe inicial parecía que no iba a dejar seguir el proyecto, ahora todo estaba bastante más fuerte. Después dije que no, que esta neoche no, porque me parecía agregar a la mezcla un quilombo más y que, si la cosa estaba progresando como parecía, no hacía falta.
Cuando eso no le gustó, algo no me cerró del todo. Su ofuscación parecía no tener mucho sentido con la persona de hace unos minutos, pero lo acepté. Después de todo, era una de las tantas respuestas posibles que podía tener, solo que no era la más cómoda o esperada.
Y así quedé en duda, pero tranquilo, porque en el peor de los casos las cosas estaban claras y todo parecía ir bien. No creo en el destino prefijado, en lo absoluto. Ahora, la situación completamente azarosa que prosiguió bien podría enmascararse como un acto divino. La vez anterior no requerí voluntad para descubrir lo que descubrí y que luego llevaría a la debacle, esta vez sí. Yo tuve que elegir si iba a ser honesto o deshonesto, y elegí ser deshonesto. Y la deshonestidad, descubrí, se paga con más deshonestidad, porque de esta manera me enteré que en realidad hay un novio al cual mantiene oculto completamente, alguien que la debe estar pasando muy mal.
Entonces ahora se que yo soy deshonesto, y ella también. En dos niveles completamente distintos, definitivamente, pero ambos lo somos.
Sabiendo lo que se, no voy a dejar de hacer lo que venía haciendo antes. Esa fue la actitud que tomé la última vez y no sirvió para nada, no. Esta vez, voy a tomar la información que adquirí deshonestamente y la voy a ignorar completamente a proposito, voy a seguir como venía el minuto antes de enterarme. Ya se el resultado de sobra: no va a ser bueno y muchos no le encontrarán sentido a ello, pero aquellos que me conocen bien a fondo, saben que no puedo evitar hacerlo. Que si me tientan, entre sufrir y no sufrir voy a elegir todas las veces sufrir. No me va a gustar, la voy a pasar mal y tal vez, si tengo suerte, de una vez por todas, aprenderé.
La existencia precede a la esencia.
January 18th, 2012Observaba el techo en silencio, apagada. El cigarrillo en su mano derecha se consumía sin su ayuda, las cenizas cayendo al suelo desprolijamente. En el cuarto vecino escuchaba los gritos de una pareja que no sabía muy bien por qué discutía. No hacía foco en las palabras sino más bien en el carácter de ruido blanco de estas.
Pasaba así cada mañana, tarde y noche que tenía disponible perdida en un vacío existencial del cual no saldría nunca. Un hueco lleno de dudas que no se preguntaban ni se respondían.
Era un vacío tan, pero tan, cómodo.
Howard Roark
January 8th, 2012Me encuentro en la ciudad del mundo. Tal vez por casualidad, o quien sabe sea cosa del destino, estoy en el último tramo de The Fountainhead, el segundo libro que leo de Ayn Rand. En cada esquina, desde cada ventana, veo la batalla liberada entre Howard Roark y Toohey. Es realmente sorprendente. Mirando con cierto detalle y haciendo un poquito de investigación, es posible darse cuenta incluso a que edificios hacen referencia sus pares ficticios. Desde ese punto de vista, New York es una ciudad increíble y mágica. Es aquella ciudad que muestra el progreso y el declive humano, con sus grandes torres art decó al lado de clásicos edificios con detalles dóricos y corintios.
Es, además, hogar del simbólico Atlas que sostiene en sus hombros un mundo hueco. Pero eso mejor lo dejo para otro momento.
Circle of Life
December 31st, 2011Se repite.

It's time.
December 23rd, 2011Como todos los años, ha llegado la época en la cual me embarco en un viaje de épicas dimensiones hasta el fin del universo y más allá, o en este caso, México-Japón.
Pasaré las fiestas con gente querida y después viajaré hasta el otro extremo del mundo, para recorrer con mi mejor amigo, como es habitual, las tierras niponas.
Este año no pensé en mis promesas de fin de año todavía y dado que en principio no me llevaré la laptop (porque planeo comprar otra allá) entonces tal vez las publique levemente más tarde.
Les deseo a todos unas felices fiestas y espero que el verdadero comienzo del año al llegar al país en Febrero, nos espere con muchas sorpresas felices.
Deep thoughts
December 17th, 2011Volvía de la facultad en piloto automático cuando de repente caí en la cuenta de que me había pasado y había ido a mi casa, cuando en realidad quería ir a lo de mi padre. No fue un error muy terrible y fueron la causa de dos epifanías interesantes.
A unas poquísimas cuadras de mi casa tengo una de las pizzerias mas clásicas de Buenos Aires. Es un local bien de barrio, situado en el corazón de Belgrano pero sin ninguna pretensión. A simple vista, parece haberse quedado unos 20 o 30 años atrás en el tiempo. La pizza es buena. Nada de las pizzas modernas que hay dando vueltas, no: Burgio solo tiene las variedades más clásicas pero los años claramente le han enseñado un par de cosas. Desde hace ya unas semanas tomé la costumbre de cada tanto pasar a la vuelta y comerme una pizza de dorapa en la barra, con una rica cocucha o un vasito clásico de delicioso Moscato. Hasta la botella de Coca es peculiar. De vidrio, en un tamaño que pensé no existía más y muy muy rica. Aposté con un amigo que el sabor no era el mismo que el de la botellita de vidrio de 250ml clásica de kiosco y lo comprobamos despejando toda duda.
En esos momentos que comparto con señores mucho mayores que yo en la barra, ni muy cómodo ni muy incomodo, encuentro que se me ocurren las mejores ideas y se me aclara la mente. Un viejo amigo con el cual hoy desafortunadamente no mantengo relación debido a un error estúpido que cometí en su momento me había dicho, muy iluminado para la corta edad que teníamos en aquel momento, que todos teníamos un lugar especial. Especial no en el sentido de querido, amado, acogedor o preferido, sino un lugar en el cual la cabeza nos revelaba sus más interesantes pensamientos y ocurrencias. En su caso, eso ocurría en la ducha. En mi caso, es la pizza de dorapa de Burgio.
Al salir de la pizzería, caminé las cuadras que me separan de la casa de mi viejo por Cabildo y tuve mi segunda epifanía mirando hacia arriba. Lo que hoy es una gran avenida ancha comercial repleta de gente, hace un par de décadas (calculo unas seis o siete como mínimo) era una ancha calle residencial con opulentas casas. Hoy, detrás de los luminosos carteles se esconden las ruinas de aquel pasado glamoroso. Es más, si tengo que jugarmela, diría que comparando con el barrio que lo rodea, Cabildo seguramente poseía una gran arboleda solo comparable con la de Melián. No podré verla nuevamente de la misma manera.
Why we rule
December 12th, 2011’nuff said.