| « Del éxtasis a la agonía | Circle of Life » |
Howard Roark
Me encuentro en la ciudad del mundo. Tal vez por casualidad, o quien sabe sea cosa del destino, estoy en el último tramo de The Fountainhead, el segundo libro que leo de Ayn Rand. En cada esquina, desde cada ventana, veo la batalla liberada entre Howard Roark y Toohey. Es realmente sorprendente. Mirando con cierto detalle y haciendo un poquito de investigación, es posible darse cuenta incluso a que edificios hacen referencia sus pares ficticios. Desde ese punto de vista, New York es una ciudad increíble y mágica. Es aquella ciudad que muestra el progreso y el declive humano, con sus grandes torres art decó al lado de clásicos edificios con detalles dóricos y corintios.
Es, además, hogar del simbólico Atlas que sostiene en sus hombros un mundo hueco. Pero eso mejor lo dejo para otro momento.